Decano de la UPB busca callar a vecino y exalumno periodista

Luego de que el comunicador y periodista Carlos Naranjo, publicara en su página de Facebook un hecho de intolerancia, del que fue víctima él y su familia, el vecino y decano de publicidad de la Universidad Pontificia Bolivariana, sede Medellín, Martín Moreno, ha echado mano de todos los artilugios jurídicos posibles para evitar que se conozca el suceso, en cuya publicación no se le nombra pero en con el que evidentemente se siente identificado. Pide se elimine la siguiente publicación y se subvierta el contacto del comunicador con la Universidad, de la cual es egresado.

El decano ha puesto queja en la inspección de policía de El Retiro, por comentarios que inciten a la violencia, en la Fiscalía por injuria, y en el juzgado una tutela, argumentando el derecho al buen nombre, todo esto simultáneamente, sin esperar el pronunciamiento de ninguno de los entes judiciales y sin solicitar previamente alguna rectificación. ¿Utiliza el decano a la justicia como arma de intimidación contra su vecino y periodista, por su publicación? ¿Procura el decano de una facultad que enseña a comunicar, evitar el ejercicio del derecho a la libertad de expresión y opinión, consagrada en el Artículo 20 de la Constitución?

Al parecer, Moreno quiere hacer pasar por delito aquello que le perturba, es decir, un post en el que Carlos Naranjo expone unos lamentables hechos de intolerancia de los que fueron víctimas su familia y él. Sumando así, un caso más a los cientos de casos en los que periodistas y ciudadanos del común, son acosados por personalidades que procuran, a través de maniobras jurídicas, convertir al aparato judicial e institucional colombiano, en un instrumento a favor de la censura y los intereses personales.

Muy a propósito de la propuesta de Reforma a la Justicia del gobierno Petro, defendida por el Ministro de Justicia Néstor Osuna, en la que se propone eliminar del Código Penal, entre otros delitos, el de injuria y calumnia, para que estas actuaciones pasen a ser solo una simple querella. Lo anterior, en aras de descongestionar el ocupado y copado sistema judicial colombiano y evitar así que este tipo de denuncias sigan siendo usadas como método de hostigamiento y acoso.

PD: El pasado 12 de enero el juzgado municipal de El Retiro falló en primera instancia, considerando improcedente la tutela impuesta por el decano al vecino periodista y director de DIVÁN POLÍTICO.